30 de Septiembre Apertura del curso escolar
Hay días que forman parte de la historia de un colegio. Días que, año tras año, regresan al calendario y que, sin embargo, nunca son exactamente iguales. Para nosotros uno de esos días es el 30 de septiembre.
Fue un 30 de septiembre de 1821 cuando el Padre Andrés Coindre fundó el Instituto de los Hermanos del Sagrado Corazón para acoger y educar a jóvenes necesitados, y desde entonces, es un día de celebración, el Día de la Fundación Corazonista, un día que nos recuerda quiénes somos, de dónde venimos y, sobre todo, el camino que seguimos construyendo juntos porque somos red. Una red que se va tejiendo y que un día tan especial como éste hace que nuestros colegios de Zaragoza se encuentren y celebren juntos. Esta red corazonista y este día lo celebramos de una manera especial y en un lugar muy especial, viendo a la Virgen del Pilar cómo luce el manto corazonista.
Hasta la basílica del Pilar acuden los alumnos de 5.º de Primaria y 2º de Bachillerato de Corazonistas La Mina y Corazonistas Moncayo.
Para los más pequeños, quizá sea uno de esos días que se recuerdan durante mucho tiempo: compartir la celebración con otros compañeros corazonistas, entrar en la Basílica, contemplar a la Virgen con nuestro manto y sentirse parte de algo que es mucho más grande que cada uno de nosotros.
Para los más mayores. ese mismo día tiene un significado muy diferente, esta visita tiene algo de despedida. Han vivido muchos momentos en el colegio. Han pasado por sus aulas, sus patios, sus celebraciones, sus nervios, sus amistades, sus alegrías y también sus dificultades. Y ahora, casi sin darse cuenta, se encuentran ante una de esas últimas veces que, cuando se viven, todavía no se sabe que se echarán de menos.
Volver a la Basílica como alumnos de 2.º de Bachillerato es cerrar un círculo.
Quizá por eso resulta tan bonito verlos compartir este momento con los más pequeños. Los alumnos de 5.º que todavía tienen mucho camino que recorrer, que están descubriendo lo que significa crecer dentro de una familia corazonista; otros que empiezan a despedirse
Entre unos y otros hay años de diferencia, pero también hay algo que los une: pertenecen a la misma historia, comparten la misma red, una red que nos une, que deja huella y que nos recuerda que nunca caminaremos completamente solos. Porque, pase el tiempo que pase, cambien las etapas y tomemos caminos diferentes, siempre habrá algo que nos una: ser parte de la familia corazonista.
Y quizá ahí encontremos una de las imágenes más bonitas de este día y de cada curso.
Los que empiezan.
Los que continúan.
Los que están a punto de marcharse.
Todos bajo el mismo manto.
Porque el 30 de septiembre ser corazonista no es solamente compartir una celebración religiosa, es celebrar nuestro pasado, abrazar nuestro presente y confiar en nuestro futuro.
Con la protección de la Virgen del Pilar y la mirada de nuestro fundador, el Padre Andrés Coindre, comenzamos un nuevo curso.
Ahora sí
Feliz curso



























